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lunes, 30 de mayo de 2011

30-05-11

Después de unos días un poco liado, aquí os traigo unas fotos de futuras modelos, espero que os gusten.
He optado por formatos cuadrados porque me parecían los mas idóneos para este tipo de fotografías.



La mirada clara e inocente de Lucía cautiva de una forma irresistible. En este caso la toma en picado forzó la curiosidad de la modelo al girar la cabeza hacia arriba obteniendo un encuadre en diagonal, con  respecto a la línea de los ojos.



Aquí he intentado captar la espontaneidad de Lucía, desmostrando como es ella, alegre y divertida.  


  

En esta, un pequeño montaje para destacar aún mas, si cabe, la candidez de Lucía y su limpia mirada. 



Y que podemos decir de Marta, la misma mirada azúl de su hermana, pero mas impenetrable, mas sosegada. Un remanso de paz que transmite cuando te mira de esta manera.



Lo mira todo con esos ojazos azules que parece que lo quieren grabar todo, cada momento, cada minuto, cada segundo.  



Mucho mas seria, mas reflexiva, pero igual de guapa que su hermana.



Y por ultimo son los ojos de Marta. Me pareció interesante poder comparar la mirada clara e intensa a la vez, en color y en blanco y negro.   


miércoles, 18 de mayo de 2011

18-05-11

Hoy toca la continuación de la entrada anterior, se trataba del Hotel Landa Palace en Burgos y ahora os enseño un poco del interior.



Es un reloj enorme imitando a uno de bolsillo, que preside la entrada de la cafetería. Todo guarda una similitud cromática, por la iluminación  utilizada y por las características de los objetos, maderas antiguas, hierro oxidado, cobres y pinturas en tonos ocres, es como si el "tiempo" se hubiera detenido en este lugar.


"Tiempo" que se vuelve a repetir en otros lugares, en otros rincones, contando los segundos, los minutos, las horas. . . . . .  con un tic -  tac profundo e inalterable. Relojes antiguos que siguen marcando el tiempo de hoy y que marcaron el del ayer, en quien sabe que casas señoriales o palacios ya en desuso. Tiempos de historias pasadas, tiempos de vidas pasadas, tiempos que de alguna manera nos marcan la vida.    



Rincones señoriales y a la vez agradables, que invitan a quedarse a charlar, a compartir, a reflexionar y de fondo el tic - tac del tiempo, rítmico, constante e imperturbable.


Otro rincón que rezuma frescura y tranquilidad, un porche acristalado, inundado de plantas, cerámica y cobre. Un lugar ideal en verano y agradable en invierno, para disfrutar a la vez de una dualidad interior y exterior. 



Entre los objetos que se repiten, una y otra vez son estos pucheros de cobre de distintos tamaños y mejor o peor maltratados por el paso del tiempo y el uso.  Cuantos olores, cuantas recetas habrán albergado, cuantas alegrías habrán procurado, cuantas necesidades habrán satisfecho. Tanto el rico en su riqueza como el pobre en su pobreza habrán disfrutado de lo que allí se cocía, "la comida" lo que hoy a muchos les sobra y a otros les falta.    



El círculo de la vida, que nos envuelve y nos rodea. Como el de este magnífico salón que nos agrupa sobre manteles blancos, maderas nobles y en el centro un gran puchero de cobre.    



Como todo no es historia y antiguedad, que mejor que deleitaros con esta bollería hecha  en el mismo hotel. El tono dorado de los bollos y el diseño antiguo de la cerámica hacen que nos transportemos a otra época, a otros olores y aromas, que seguro que cada uno llevamos guardado en nuestra memoria olfativa. 



Y como no, los viajeros y descubridores de este lugar tan especial y mágico al que me gustaría volver para saborearlo un poco mas.

Espero haberos podido transmitir mis sensaciones en este lugar y lo hayáis disfrutado.

domingo, 15 de mayo de 2011

15-05-11

Hoy os llevo a la provincia de Burgos, a los exteriores del Hotel Landa.



Pues más o menos como suena, es decir, el palacio de la señora Landa, la artífice de esta fantasía gótica al borde de la autovía a Madrid. Pero sus desvelos llevan el gen de sus padres y sus abuelos, los de una familia que lleva en la brecha de la hostelería desde principios del siglo XX.
Primero un restaurante, luego un hotelito humilde, más tarde un comedor de noche y finalmente la llegada del torreón fueron las etapas que dieron forma al palacio. Este torreón del siglo XIV al que se adosa el edificio principal es en realidad el único reclamo centenario y la excusa para recrear el empaque señorial de todo el alojamiento.
Dicha torre militar alberga la escalera principal, trasladada piedra a piedra desde un pueblo vecino, así como algunas habitaciones más espaciosas, decoradas con la firma de Pascua Ortega a partir de muebles clásicos y piezas de valor, y con vistas privilegiadas sobre la ciudad. Una colección de carruajes antiguos de madera se exhibe en el patio empedrado alrededor de una pérgola de hierro. La piscina, parcialmente cubierta por una bóveda gótica y acristalada con forjados modernistas, es otro de los caprichos que sirven a la causa.
De aquel pequeño hotel de mediados de los años sesenta a éste otro, con comedor de día y comedor de noche, con salón de alto copete, con su galería de relojes, su sala de reuniones y hasta con su propio helipuerto.



De alguna manera es un palacio creado en el siglo XX,  aunque parezca otra cosa.



De todas formas es una maravilla, te traslada a otra época es como una isla enmedio de un mar de vehículos y camiones de la autovía cercana.  



Carruajes antiguos, una cantidad enorme de utensilios que se guardan en el interior y otros en el exterior como este par de trillos. Para el que no sepa que es, se utilizaba para trillar el trigo, separando la cascara del grano. Es una madera plana que tiene incrustadas trocitos de piedra muy afiladas, como lascas, el trillador se subía encima y el caballo, el mulo o el burro tiraba del trillo dando vueltas sobre el trigo, que estaba esparcido en una gran superficie de piedra y que solía estar en el centro del cortijo de labranza.   



Un gran paseo empedrado sirve de entrada a este magnífico lugar y en el centro un templete de forja lo preside. Estos templetes eran habituales en las ciudades para disfrutar de la música en verano. El nuestro, el de Cádiz se perdió como tantas otras cosas. 



Marta muy guapa,  organizadora de este estupendo viaje por tierras de la Rioja.

Espero que os haya gustado, en la siguiente entrada vereis un poco del interior, merece la pena verlo y si podéis ir allí mucho mejor. 

viernes, 13 de mayo de 2011

13-05-11

Esta vez es una entrada retro, son fotografías entre 1974 y 1975. Espero que os llamen la atención.


Es la Plaza de la Catedral, me llamo la atención en aquel momento el gran andamiaje que habían montado para arreglar las vidrieras de la fachada. Pero ahora me sorprende el grado de deterioro en que estaba, así como el caos de coches que siempre se formaba en la plaza, y se adivinan el Seat Seiscientos, el Renault Cuatro L (cuatro lata que le decían), el Seat 124, en fin otra época.   



Es, evidentemente, un día de Semana Santa desde un balcón de la calle Compañía. Si os fijáis es muy curioso que el único que guarda la compostura es el pequeño penitente del centro, el resto están como pasando el rato, y si es el público no digamos.



Son Antonio y Mila, una pareja de buenos amigos nuestros en un día que hicimos una excursión al pinar de los Caños de Meca y se ve al fondo el Faro de Trafalgar. Por cierto el balcón de la calle Compañía de la foto anterior, era de la casa de Mila.
   


Un rincón de los mas antiguos de Cádiz y muy especial para mi, es en donde nací, la Casa Contaduría, la parroquia de Santa Cruz (Catedral Vieja), el pasillo Padre Ventura. Actualmente la Casa Contaduría esta rehabilitada y alberga el Museo Catedralicio, en esta foto pedía a gritos una manita aunque fuera solo de cal. 



Parece el primo mayor del Queco, pero no este era un poco mas centrado. Es un perro que tuve en aquella época, un cruce entre Pastor Alemán y Mastín, muy noble pero un fiera con los extraños.



Para terminar aquí estamos en una mañana de Domingo, Mila, Antonio, Loli, yo, Mari y Nino. Íbamos siempre juntos a todos los sitios, incluso el viaje de novios lo hicimos con ellos. Buenos ratos, buenos momentos,  buena gente.

miércoles, 11 de mayo de 2011

11-05-11

Aquí estoy otra vez, con un pequeño surtido.



Esta es una aportación de Carolina, con unos pequeñísimos retoques míos. Es una idea muy buena de encuadre y pose. Enhorabuena Carolina y gracias por la aportación.



Un paseo por el parque metropolitano de Los Toruños  es una delicia, aunque con un poquito de menos viento que el que hacía este día. Me encontré a unas turistas que estaban con Bruce Willis. 



Una fotografía muy cerca de una flor, siempre nos sorprende gratamente. En este caso la he titulado así porque me da esa sensación, un estallido de color. 



Cuatro amigas delante de los cerezos en flor, en el valle del Jerte.




Una buena práctica, a falta de modelos, es el autorretrato, en este caso con un pequeño montaje.




Dos son pareja, en este caso es Willy con Mamen y al fondo un impresionante cascada en tierras de Cáceres.





lunes, 9 de mayo de 2011

09-05-11

Hoy solo he subido una nueva foto a mi perfil hecha por Rocío, y le he añadido un pequeño montaje, me he duplicado. Gracias Roció.




También quiero recomendaros un nuevo blog muy interesante relativo a la geobiodiversidad andaluza, el enlace esta en sitios interesantes en este mismo blog. Merece la pena. 

En estos días mas.


jueves, 5 de mayo de 2011

05-05-11

Aquí os traigo algunas fotos mas.


Puede ser una casa de cualquier lugar de Andalucía, soleada de cal y adornada de negro forja, con la salpicadura alegre y caprichosa del rojo de los geranios.
Es concretamente una casa en Moguer, en la provincia de Huelva.



Este rincón de la casa evoca un lugar fresco y agradable, un verano apacible de tarde calurosa pero agradable en el interior. Con la luz de atardecer filtrándose por las cristaleras y una paz que transmiten el orden y el color del entorno. 



Se confirma que es una casa antigua, aunque perfectamente restaurada y conservada, el dorado artilugio para abrir la cancela, que también quiere  unirse tímidamentea a la fotografía con  su multicolor cristalera, las llaves de la luz de porcelana y la fotografía de una mujer joven y muy guapa. Nostalgia de otra época, otras inquietudes, otro amor. Nostalgia de otra vida, llena de disgustos y alegrías, de victorias y derrotas. En definitiva NOSTALGIA . . . . . .



El refugio de la casa donde trabaja el dueño, una maquina de escribir, unos muebles antiguos, un rincón relajado donde las musas pueden acudir para iluminar al poeta. Es la casa de Juan Ramón Jimenez en Moguer, se puede ver al fondo un dibujo del rostro del escritor.




Estos son unos turistas que se me colaron.  Buena gente.


miércoles, 4 de mayo de 2011

03-05-11


Hola de nuevo, hoy quiero dedicar esta entrada a mi amiga Yolanda , y a la que quiero dar ánimos para que siga con esto de la fotografía.



Eulogio es un buen amigo, fotógrafo de profesión al que podéis ver en este mismo blog en sitios interesantes. Con esta foto quiero comentar que las fotografías se hacen con la cámara, con la vista y con el corazón por lo que para dar con la instantánea que queremos a veces tenemos que adoptar posturas extrañas y sobre todo "meternos" en la foto.




Estas dos fotografías son muy parecidas y quiero que veáis como afecta el "Balance de Blancos", en la primera se ha modificado a luz incandescente y en la segunda se ha dejado en automático, dando en este segundo caso una dominante amarillenta, que en determinados casos se puede usar como efecto, mientras que en la primera ha reproducido la piedra en su color real.
Se trata de la catedral vieja de Plasencia y si os fijáis   en la nervadura central de la ultima bóveda se ve como un quiebro, mientras que en las otras se ve recto, pues bien el famoso terremoto de Lisboa que afecto a Cádiz, también dejo aquí su huella.       


En esta fotografía pretendo que veáis lo que es la profundidad de campo, y se puede apreciar como la reja y la piedra que están en primer término, se encuentran tan enfocadas como el fondo. Esto se consigue con una velocidad muy baja y cerrando mucho el diafragma. En situaciones como esta, que se trata de un interior aunque iluminado y un día nublado tenemos que buscar un buen punto de apoyo para que no nos salga movida, ya que la cámara nos va ha pedir una velocidad muy baja. 
La he titulado Desequilibrio, porque aunque la foto esta visualmente equilibrada, desde un punto de vista anímico me desequilibra, la reja con sus puntas afiladas rompe la tranquilidad que aparentemente se respira en el claustro.


Es el mismo claustro de la catedral de Plasencia y es como si en el siglo que se termino de construir hubiera habido posibilidades de tener una cámara como las actuales y haber fotografiado este rincón, de no ser por el cepillo que estropea el encanto de la escena. El ocre antiguo de las piedras se renueva con el verde brillante del musgo y las plantas.
Esto quiere decir que hay que cuidar los detalles y que no se nos escapen.




Esta otra foto también es de las complejas, y os he puesto la original y la "revelada", como yo digo, con el programa famoso Photoshop, y del que no hay que abusar como todo en la vida. En este caso he reencuadrado la foto para usar la parte mas oscura como marco, equilibrando en todo lo posible la luz exterior con la embocadura de los arcos, ya que hay muchos diafragmas de diferencia entre las dos zonas. Esto se habría podido arreglar tambien con un buen disparo de flash para iluminar la zona oscura, pero creo que habría perdido mucho encanto y habriamos molestado al fotógrafo.



Es el mismo claustro en el que se respira, paz, quietud, sosiego y se escucha el silencio, cosa dificil en nuestros días y con el estres que llevamos.  Es una fotografía con una luz cenital, sin sombras y que no nos crea demasiados problemas a la hora de fotografiar la escena, aunque hay que equilibrar las zonas de luces y sombras.


La plaza mayor de Plasencia, una tarde tranquila,  apacible y de buen tiempo, aparentemente, porque aunque aparece un cielo seminublado con grandes claros, la realidad es que era un día cerrado y a punto de llover, lo delata algún paraguas al fondo y el que no haya sombras en el suelo. Licencias que nos tomamos los fotógrafos.  

Intento, con estas fotos de hoy, que os fijeis en las fotografías y en sus detalles porque todas nos cuentan cosas, y nos transmiten sensaciones.